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Cómo distinguir un buen tejido de otro que no lo es: 10 claves para identificar tu tela ideal
25 enero 2018

Cómo distinguir un buen tejido de otro que no lo es: 10 claves para identificar tu tela ideal

Desde Equipo DRT os detallamos algunas características de las telas para cortinas o tapicerías que os ayudarán a distinguir si detrás de ellas hay un buen tejido o no.

Cuando queremos elegir un tejido para vestir un salón, una habitación o cualquier rincón de un hogar o espacio que nos importa, son muchos los factores que nos determinan hacia una u otra opción, pero el punto de partida siempre debe ser el uso para el que irá destinado.

¿Por qué? Porque tenemos que saber qué tipo de tejido queremos y podemos emplear: si a una tela para cortinas de seda le da el sol continuamente, en seis meses el color habrá empezado a diluirse por la fuerza del sol, por ejemplo.

Para que esto no nos ocurra, hay un factor muy importante a la hora de distinguir (y elegir) un buen tejido de otro que no lo es y, además, encontrarle su ubicación ideal, como es el asesoramiento y la experiencia del vendedor.

Éste, y otros seis aspectos determinantes para saber cuándo tenemos en nuestras manos o ante nuestra vista un buen tejido, os los detallamos ya en el listado que hemos elaborado para identificarlos. Sabemos que no es fácil para personas sin experiencia textil, pero os damos algunas claves que os pueden resultar de gran ayuda y guía para reconocerlos:

1. Marca de referencia, con experiencia en el sector.

28 años lleva Equipo DRT trabajando por y para el diseño textil. Una experiencia, unida a la de su máximo exponente, Pepe Terol, que permite diferenciar claramente la alta calidad de los tejidos por los que apuesta y que después ofrece a sus clientes.

Así, empresas como la nuestra, y también otras con mucha experiencia en el sector, pueden ser siempre una referencia a la hora de saber que tenéis ante vosotros una buena tela.

Y es que la firma importa, cuenta, suma, como lo hace cuando compramos leche y no dudamos de la calidad intrínseca a Nestlé, o un coche y acudimos a la casa BMW, o una buena cosmética y recurrimos a Estée Lauder.

Que sea una marca de referencia en el sector y el lugar en el que se produce la venta (los mercadillos no auguran calidad de los tejidos para el hábitat ni la ausencia de taras; las gangas no son las mejores amigas de la calidad en los tejidos para el hogar), son un primer paso para identificar un buen tejido. Parece obvio, pero a veces se nos olvida.

2. Tacto y caída: el peso de la tela.

Los sentidos tienen un gran protagonismo a la hora de distinguir qué tipo de producto tenemos ante nosotros. Cuando se nos va la vista, cuando nos dan ganas de acariciar un tejido, cuando lo tocamos y nos transmite la calidad y prestancia que nos había entrado por los ojos, es que se trata de una buena tela. Su tacto y su caída, su porte, su peso y su elegancia, son sinónimo de calidad.

Lo mismo ocurre con el sonido. Una buena tela tiene un sonido característico, sí. Cuando agitas y estiras un tejido, -perdón, un buen tejido-, como un acordeón, suena duro, firme, contundente, lejos de fracturas ni estridencias. Genera tensión y frena las manos. Quizá no habéis tenido la oportunidad de hacerlo, pero si algún día tenéis en vuestras manos nuestra tela Maly, haced la prueba.

3. El diseño: color, transparencia, estampado.

En este punto hay que ser especialmente cuidadoso, ya que en la actualidad “cualquiera” puede realizar un diseño y una estampación, pero no a cualquier nivel ni bajo cualquier nombre.

Así, la calidad del diseño y de la firma que haya detrás (los artistas y diseñadores reconocidos y con trayectoria que los realizan), determinan cuán bueno es el tejido sobre el que se estampa el trabajo.

En nuestro caso, podemos destacar a los diseñadores que han creado para Equipo DRT, como Cres Muñoz (dibujos clásicos como el de las telas Gran Mogol, Gheisas, Butterfly o Licuala), Antonio Solaz (autor de Katmandú, Nin o Les Amis, de la colección Divertimento), Julieta.XLF (artista graffitera que ideó el mundo mágico de Selva), Pappenpop (creadora de las telas a ritmo de danza ensoñadora de la colección Sarabande, también de papel pintado) y Mariscal (la última apuesta de la firma por el diseño de autor, quien ha plasmado la colección de enero de 2018, Russafa).

4. Durabilidad, resistencia.

La resistencia de una tela, de una tapicería, se mide, es un hecho con cifras y datos. Existe un test, llamado Martindale, que determina los ciclos de vida de una tela y fija en los 15.000 ciclos la barrera entre un mal y un buen tejido. A partir de 15.000 ciclos –esta cifra aparece en las etiquetas de los tejidos-, se considera que estamos ante un tejido de buena calidad. La tela para tapicería Perseo de Equipo DRT es un ejemplo de una buena y larga vida.

Una calidad que durante esos ciclos se demuestra y se palpa también en la buena limpieza de la tela, es decir, en que mantenga su estado, su color, su forma y su textura después de cada lavado. Sus características iniciales.

5. Cualidades técnicas: lo que va más allá de lo que se ve.

Hay cualidades asociadas a un buen tejido que van mucho más allá de los aspectos detallados justo hace unas líneas: no se aprecian a la vista, no se pueden tocar, no se perciben en un primer encuentro si no se conoce qué tienen de más esas telas.

Cualidades como:

Tejidos de exterior con garantía Tempotest y acabado Teflón, es decir, que hacen que no pierdan el color al sol, que repelan el agua y el aceite y que sean repelentes al moho (telas imputrescibles). Por ejemplo, nuestra colección Thira, con telas como la homónima Thira, Pitiusa, Náutica y Elba.

Tejidos ignífugos. Se trata de tejidos certificados que no generan llama y se pueden utilizar en instalaciones de uso colectivo: espacios público en general, hoteles, auditorios, polideportivos. Colección Orfeo, Dedalo, Ceres, Beta y Omega de la colección Arkitect, by Equipo DRT.

Tejidos acústicos, que ayudan a mejorar el confort acústico de los espacios, mejorando, además, el aislamiento de los sonidos exteriores. Colecciones Orfeo y Sarabande de Equipo DRT.

Tejidos reciclados. Como los creados a partir de la reutilización de material de poliéster que iba a convertirse en desecho y de botellas de PET de nuestras telas Up. Una colección ecofriendly. Telas para cortinas Up, Up-Twist, Up-Swing (Colecciones Up y Up-Home).

Color ‘indantheren’. Es el tinte más sólido que existe y el único para telas de algodón. Es el que se emplea para manteles, tapicerías que requieren de muchos lavados y a mucha temperatura. Nuestra tela Tyris es una muestra.

6. Composición: cantidad de hilo y tipos de hilaturas.

¿De qué están hechas las telas que compramos? No es una respuesta fácil a simple vista –aunque muchas veces sí se observa la fragilidad de los tejidos-, por lo que hay que recurrir a las etiquetas, a los porcentajes de composición que tienen de cada una de las fibras.

Las fibras naturales (el algodón, el lino, la seda y la lana) son siempre un valor añadido y, en algunos casos, hace que incluso el rendimiento de los colores sea más nítido y bonito.

En cuanto a las fibras sintéticas como el poliéster, siempre hay que utilizarlas de la mejor calidad, lo que nos asegura una mayor resistencia y durabilidad en el tiempo. En este punto, la marca del producto te garantiza su calidad, puesto que a un ojo no experto le resulta prácticamente imposible identificar un buen poliéster.

Sí que puede resultaros de ayuda fijaros en el efecto “pilling”. Cuando las telas muestran un mínimo “pilling”, como una exfoliación de la tela, quiere decir que la calidad no es buena. Esto ocurre porque la fibra es muy corta y del roce se rompe y sobresale del producto, o hace las conocidas y odiosas “bolitas”.

Y, aunque no sea visible, un buen tejido está construido por muchas pasadas de hilo, que es lo que le da el peso a la tela. Es decir, cuando se teje, a mayor número de pasadas en trama y urdimbre, bases de cualquier composición, más cantidad de hilo hay en la tela y, por tanto, mayor es la calidad de la misma.

Ésta es la ecuación infalible de cualquier tela. Todas están tejidas con una trama y un urdimbre, pero no todas con la misma cantidad y calidad de hilo en cada pasada.

En nuestro sector, al contrario de lo que puede pensar, cuanto más fino es el hilo, más caro es. Si es un hilo fino y no bueno, éste se rompe. Si es de buena calidad, el hilo es fino pero resistente, lo que lo convierte en más caro, de mayor calidad. Telas de nuestra firma como Savoy nos sirven de buen ejemplo en este punto.

Estas telas compuestas por hilos muy finos son las que mejor caída tienen: exhiben de manera natural una mayor movilidad, mayor nervio, y suelen ser a simple vista las más bonitas y lucidoras, como la seda.

Éstas son sólo algunas cualidades y aspectos que os pueden ayudan –nos pueden ayudar a todos- a identificar un buen tejido.

¿Nos cuentas cuál es tu truco para conseguirlo? Puedes hacerlo e iremos ampliando la lista escribiéndonos en nuestro apartado de contacto.

 

etiquetas: antonio solaz, Arkitect, beta, ceres, cortinas, cres muñoz, cuidado textil, dedalo, ego, elba, equipodrt, julietaxlf, kubic, lavado, maly, mariscal, orfeo, pappenpop, russafa, savoy, telas, thira, tyris, Up, up twist, up-swing

categorias: Tendencias

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